Revista Náutica y Yates 29 - page 66

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metro debe indicar alrededor de 14
voltios y el amperímetro debe indi-
car la corriente positiva que propor-
ciona. A partir de aquí, si podemos
embragar, dejaremos que el motor
gire y coja temperatura.
Para minimizar las averías duran-
te las vacaciones es conveniente que
nos acordemos de comprobar la tur-
bina de la bomba de agua y si es ne-
cesario, cambiarla; y tensar las co-
rreas. Si presentan algún signo de
desgaste hay que cambiarlas antes
de que se rompan, lo podría conlle-
var problemas importantes.
Queda hacer el cambio de acei-
te y el cambio del filtro si no se ha
hecho antes el invernaje. Si el bar-
co se ha invernado en seco, pueden
hacerse todas estas comprobaciones
tomando la precaución de poner el
manguito de entrada de agua en un
bidón de agua para que el motor no
gire en seco.
EL CARENADO
La carena de un barco se ensucia muy
deprisa. Las algas y el caracolillo la
colonizan rápidamente, especialmen-
te con el barco parado y en aguas cá-
lidas. Para eliminarlos y retardar que
se adhieran de nuevo hay que limpiar
la carena y protegerla con antiin-
crustante. Hay muchas en el merca-
do que disponen de antiincrustan-
tes tanto para barcos que pasan poco
tiempo en el agua como para aque-
llos que navegan más. Se clasifican en
tres categorías: de matriz dura, mixta
y autopulimentables.
Los antiincrustantes de matriz
dura se aconsejan en los barcos a
motor rápidos y en todo tipos de
materiales (madera, poliéster y ace-
ro), cuya base son zonas que la ma-
rea deja secas, que están sometidas a
corrientes fuertes o si se plantea una
travesía larga. Las de matriz mix-
ta valen para todo tipo de veleros
y barcos a motor con velocidad de
hasta 25 nudos. Las autopulimen-
tables se aconsejan más para veleros
ya que mejoran el deslizamiento.
Queda el caso concreto de los cas-
cos de aluminio. Para ellos existen
antiincrustantes especiales sin me-
tales y otros que hay que aplicar
tras proteger el casco con una im-
primación especial de poliuretano o
epoxi. Hay que señalar que existen
antiincrustantes especiales sin me-
tal para los embalses y las hélices.
ESCOGER BIEN EL
ANTIINCRUSTANTE
Primero, hay que escogerlo en fun-
ción del material: poliéster, madera,
acero o aluminio. A continuación
hay que tener en cuenta la veloci-
dad del baro (vela o motor), su uso
(en temporada o en el agua todo el
año) y el tipo de navegación (rega-
ta o crucero). A partir de aquí, cal-
culamos la cantidad necesaria en
función de la capacidad de recubri-
miento (se aconsejan dos capas). En
principio, todos los productos, ex-
ceptuando los que contienen teflón,
pueden mezclarse entre ellos. Po-
demos pues cambiar de marca sin
19
20
19.
Hay que dejar las tomas de agua
totalmente limpias.
20.
No hay que recubrir el transductor
de sonda con antiincrustante.
18.
Este es el
aspecto que
puede tener un
barco tras años
de no sacarlo
del agua.
CALCULAR LA CANTIDAD NECESARIA
P
ara saber aproximadamente la superficie que deberemos cubrir exis-
ten tres fórmulas en función del tipo y la carena del barco. Para un
barco a motor, la superficie se calcula multiplicando la eslora de flotación
x (B+ T) x 0,85, siendo B la manga máxima y T el calado. Por ejemplo, la
superficie a recubrir en un barco de 10 metros de eslora de flotación y tres
metros de manga con un calado de 0,90 metros sería:
10 x (3+0,90) x 0,85 = 33,15 m
2
Si el rendimiento del antiincrustante es de 10 m
2
por litro, necesitaremos
entre tres y cuatro litros por cada capa. En un velero de quilla fina apli-
caremos un coeficiente de 0,50 y en uno de quilla corrida o con casco de
pantoque vivo el coeficiente será de 0,75.
18
1...,56,57,58,59,60,61,62,63,64,65 67,68,69,70,71,72,73,74,75,76,...132
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