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[océanos]
Noticias
E
n estos tiempos de crisis y de parálisis económica, que
se ha dejado sentir con gran dureza en el sector de la
náutica, la noticia de una nueva empresa que se lanza
a la aventura de abrir un nuevo mercado en nuestro país no
puede pasar desapercibida. Ha nacido Sterna, que se pro-
pone vivir de organizar expediciones a las regiones polares.
Detrás de ella, laten las inquietudes de Albert Bargués.
Sterna —nombre genérico de los charranes, una de cuyas
subespecies es un ave que emigra de las regiones árticas a
las antárticas para vivir siempre en el verano de uno u otro
hemisferio— pretende hacer vivir experiencias excepciona-
les y transformadoras que no se olviden, de acuerdo con una
máxima de Confucio: las experiencias, si me las dices, las ol-
vido; si me las explicas, las entiendo; pero si me las haces
vivir, las recuerdo para siempre.
Para ello, la empresa une tres conceptos: deporte, naturale-
za y aventura; y cuenta con “tres herramientas: un barco muy
bueno, una tripulación impresionante y unos destinos excep-
cionales”, según explica Bargués,
alma mater
del proyecto.
“Concretamente nos proponemos llevar gente a las regio-
nes polares. También iremos al Caribe con la ARC, porque
nuestro mercado es un mercado mundial, y a través de nues-
tra participación en la ARC podremos conectar con el merca-
do anglosajón; la gente de la ARC es un ambiente que respon-
de a nuestro talante”.
Estreno en otoño
La actividad para el público empieza este otoño, con las tra-
vesías Barcelona-Canarias-Caribe-Barcelona, antes de que el
barco (el ex
Alye Parusa
) entre en el astillero para llevar a cabo
una transformación a fondo que lo adapte a sus necesidades.
En mayo, este velero de aluminio, de 27 metros de eslora y
palo de carbono de 34 metros con el que el ruso Fedor Kon-
yukov participó hace unos años en la regata de la vuelta a la
Antártida –con récord incluido-, emprenderá su primera expe-
dición a las regiones árticas, donde permanecerá hasta sep-
tiembre. Bargués deja claro que no buscan patrocinadores
Expediciones a regiones polares a bordo del Sterna
ni viajeros, sino expedicionarios, es decir, “gente dispuesta
a asumir riesgos para llegar a lugares excepcionales, en con-
diciones que pueden ser difíciles”. Para conseguir entre 200
y 300 clientes al año, cuentan con la colaboración de Tierras
Polares, empresa madrileña especializada en expediciones a
Groenlandia, así como viajes de aventura a Noruega, Islandia
y zonas próximas. Esta misma agencia proporciona a Sterna
un conocimiento del terreno en el que intentan desarrollar su
actividad. La actividad en las regiones antárticas no empe-
zará hasta 2017. Es una muestra de la seriedad del proyecto,
que prefiere ir dando pasos poco a poco, afianzando un mer-
cado que todos los estudios aseguran que existe.
Desarrollo tecnológico
Para completar esas actividades expedicionarias, Sterna quie-
re cooperar con el desarrollo tecnológico. Ya tiene contactos
con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y diversas
empresas del campo de la generación energética, la propul-
sión, la climatización y el software. “Podemos reservar un
puesto de la tripulación para que una persona de esas empre-
sas lleve a cabo sus experimentos durante alguna travesía pre-
via a las expediciones propiamente dichas”, explica Bargués.
Además, con el tiempo el veterano navegante confía en
cooperar también tanto con jóvenes con riesgo de exclusión
social, así como con jóvenes de escuelas de negocio.
Para Bargués, se trata de un proyecto de vida, en el que ha
volcado su experiencia de 30 años. Es un proyecto que empe-
zó a gestar tras su segunda vuelta al mundo, con motivo de
la primera Barcelona World Race. “La Barcelona World Race
–yo parí esa regata- fue como subir un escalón en mi estado
de bienestar. Ahora, después de esa vuelta al mundo, veo las
cosas de forma más serena. Conllevó momentos brutales; me
ayudó a tomarme la vida de otra forma, y también las relacio-
nes, con los demás y conmigo mismo. No solo fueron esos
109 días de vuelta al mundo, sino toda la trayectoria de antes
y de después. En cuanto a Sterna, pocas veces me he sentido
tan unido a un proyecto como este. Soy muy feliz haciendo
lo que hago”.
El barco es
el ex-
Alye
Parusa
, de
27 metros
de eslora,
de aluminio,
y con un
completo
historial
como velero
de explora-
ción.
El navegan-
te oceáni-
co Albert
Bargués dirije
el proyecto,
apoyado por
un sólido
equipo de
profesionales.
Para más
información:
En la página web de
Sterna se encuentra
toda la información
el proyecto, el
concepto, el barco,
la tripulación, el
equipo de tierra y
las expediciones.
Teléfono:
654396557
E-mail: hola@
sterna.cat
cat/es
Albert Bargués es el alma mater del nuevo proyecto,
que cuenta con un barco de aluminio de 27 metros
Kiku Cusí
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